Viajar a Panamá, en lo personal, ha sido una experiencia con sentimientos encontrados pero que, sin duda, no la olvidaré. Ha sido mi país número 41, probablemente el último con mi pasaporte actual, y el único con el que he tenido una historia de homonimia muy peculiar. Por eso, esta entrada de la página será un híbrido con un inicio más narrativo, y una segunda parte con datos y lo que fue, para mi, esta reciente visita a mi primer país centroamericano. Vamos.
La Ruta del artículo
La primera vez que Panamá me detuvo, tenía 13 años
Viajaba solo, como lo hacía desde los 12. Mi mamá, tras divorciarse de mi papá, tenía la potestad legal para enviarme desde Lima hasta Miami a visitarlo. Agradezco que, pese a que en aquellos años la relación entre ellos no era la mejor, mi madre nunca negó la posibilidad de visitar a mi padre.
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Al ser menor de edad, ellos pagaban un servicio de fly hostess que costaba alrededor de 100 dólares. La misión de esa persona era simple: recibirme de mi madre, acompañarme hasta el gate, ubicarme en el asiento, y entregarme al llegar. Había hecho ese viaje varias veces, con escalas en El Salvador, en Costa Rica, en Panamá.
En una de esas escalas, la primera en Tocumen, unos agentes de inmigración se me acercaron en el gate, cuando yo estaba esperando para tomar el segundo vuelo de Copa que me llevaría a Miami. ¿Qué pasó? Querían verificar mi pasaporte. ¿Por qué? Al parecer existía un homónimo con mi mismo nombre en Panamá, y eso generaba una alerta en el sistema. Como vieron a un niño, no pasó a mayores. Sentí curiosidad más que miedo. Fue algo extraño, pero no amenazante. Y después seguí mi viaje.
Eso fue hace más de veinte años. Este abril volví a viajar a Panamá pero por primera vez como adulto. Y si, en inmigración la historia se repitió. Jackie, Adela – su amiga y ahora mía también- y yo volamos juntos porque los tres viajábamos al mismo matrimonio. Habíamos coordinado salir juntos del aeropuerto en el auto que Jackie y yo rentamos – en vano – y ya. Sin embargo, las cosas no empezaron como esperábamos.
Mismo nombre, mismo homónimo, misma alerta. Todos los requisitos cumplidos para viajar a Panamá sin problemas excepto uno: mi nombre. Una vez más. Pero esta vez tengo 36 años, y eso significó otra verificación. Dos horas de espera en el cuartito hasta que al fin me dieron luz verde para seguir. «Ya dejamos una observación por si vuelves a entrar a Panamá con este pasaporte» – me explicaron. La próxima vez que venga volveré a pasar lo mismo, porque mi pasaporte vence este año – respondí. Nos reímos todos. Sigo.

Salí de migraciones con el tiempo justo. Fui a recoger el auto que habíamos reservado y ahí apareció el segundo golpe: mi licencia de conducir estaba vencida desde hacía dos meses. Inaceptable para cualquier viajero. Más inaceptable aún viniendo de alguien que planifica viajes. Lección aprendida, y lección que quiero que te quede a ti también: revisa la vigencia de tu licencia antes de cada viaje en el que pienses alquilar un auto. Sin excusas.
El tercer momento llegó en el Canal de Panamá. De un momento a otro cayó una lluvia fuerte, sin aviso, como suele pasar en el trópico. El mirador no tiene techo y no entiendo porqué. Jackie, que ya había estado antes ahí, buscó refugio al igual que el 90% restante de las personas. ¿Yo? Con el 10% que decidió intentar soportar la lluvia para poder ver el único barco de ese momento.
Y mi terquedad fue mi castigo. La lluvia golpeaba cada vez más, y yo entre protegiendo la mochila y queriendo grabar y fotografiar algo del momento, expuse tontamente mi celular. Mi querido Iphone 13 Pro de 512 gigas, y que llevaba conmigo unos 4 años. Fue mi culpa, yo decidí matarlo. Como el Chavo: sin querer queriendo…pero lo hice.
Eran como las 2pm cuando esto pasó. Aguantó como pudo hasta la medianoche – cuando volvimos al hotel después del cóctel de bienvenida de la boda-, y llegó con un 5% de batería. Lo conecté. Y la cagué peor. A la mañana siguiente, no prendía. Estuve desconectado del mundo desde ese jueves hasta mi regreso a Lima. Hoy, mientras escribo esto, sigo sin celular.





Ha sido un viaje extraño para mi. Jackie se encargó de guiar, de coordinar. Yo estuve medio desconectado mentalmente y cometí burradas. Pero así pasa cuando sucede. Y en algún momento iba a suceder. Agradezco que ella me agarró la mano y me guió de la mejor manera en este viaje. Esa es mi función siempre, pero no lo fue en Panamá.
Y aun así, viajar a Panamá me dejó con ganas de volver. La gente, las playas, la comida, la boda en Rio Hato, los nuevos amigos. Hubo algo en este país que funcionó a pesar del caos, o quizás precisamente por eso.
Esta es mi guía. Con todo lo bueno, todo lo malo y todo lo que necesitas saber antes de ir.
¿Por qué vale la pena viajar a Panamá?
Viajar a Panamá no es una decisión que muchos latinoamericanos tienen en el radar, y creo que eso es un error. Es un país compacto, bien conectado desde Lima (vuelos directos de unas 3 horas con Copa), con dólares como moneda, y una combinación de ciudad moderna, historia colonial, playa y naturaleza que pocos destinos de la región ofrecen en un mismo viaje.
No es barato como Tailandia ni tan accesible como algunos destinos de Sudamérica, pero los precios son razonables si sabes moverte. Y la gente, en serio, es de las más amables que he encontrado en mis 40 países. Siempre dispuestos a ayudar, siempre con buena vibra.
Lo que más me sorprendió fue la variedad de productos disponibles. Por su cercanía con Estados Unidos, Panamá tiene marcas y cadenas que en Perú todavía no llegaron, y los supermercados tienen una variedad impresionante. Eso puede sonar menor, pero para un viajero que lleva semanas en ruta, es un detalle que se agradece.
Qué ver en Panamá: los lugares que no te puedes perder
Ciudad de Panamá
La capital es el punto de entrada natural para casi todos los viajeros. Tiene ese contraste particular de rascacielos modernos junto a barrios coloniales, selva urbana y mar. No es una ciudad que se disfruta igual desde un taxi que caminando.
El Casco Viejo (o Casco Antiguo) es el barrio histórico declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Calles empedradas, iglesias coloniales, plazas con vida propia y una mezcla de turistas y locales que le da un ambiente genuino. Yo caminé varias horas por ahí y cada vuelta tenía algo nuevo.
La Cinta Costera es el paseo marítimo de la ciudad: casi 3 kilómetros sobre el mar con vista al skyline moderno. Ideal para caminar al atardecer o en las mañanas. Gratis, accesible y con muy buen ambiente.
La Calzada de Amador conecta tres islas pequeñas frente a la bahía y ofrece vistas al Canal y a la ciudad. Yo no pude ir por tiempos, pero está en la lista para la próxima.
Si quieres tours en español por el Casco Viejo, Civitatis tiene buena oferta, igual que GuruWalk para free tours. También puedes revisar GetYourGuide como alternativa.
El Canal de Panamá
Es la atracción más famosa del país y lo merece. Verlo en persona es distinto a cualquier foto o documental: los barcos que pasan por las esclusas, el sistema de agua que eleva embarcaciones de miles de toneladas, la ingeniería detrás de todo. Es impresionante.
El punto de visita más accesible es el Centro de Visitantes de Miraflores, que incluye miradores sobre las esclusas, museo y el cine IMAX 3D. La experiencia completa cuesta alrededor de $17 USD por persona para extranjeros.
Dentro del complejo proyectan el documental Panama Canal: Land Divided – A World United, narrado por Morgan Freeman, en la segunda pantalla IMAX más grande del mundo. Son 40 minutos que explican la historia del Canal de una forma que ningún letrero informativo puede igualar. Mi recomendación: vélo antes de subir al mirador. Te va a cambiar completamente la forma en que ves las esclusas cuando estés arriba.
DATO; El mirador no tiene techo. La lluvia en Panamá cae de golpe y sin aviso, especialmente entre abril y diciembre. Lleva algo impermeable para el celular. Yo aprendí eso de la peor manera posible.
Playa Blanca
A unas dos horas de Ciudad de Panamá por la Panamericana, Playa Blanca es una de las playas más conocidas del Pacífico panameño. Arena blanca, agua tranquila y varios complejos turísticos a lo largo de la costa. Yo me quedé en los Playa Blanca Town Center Paradise Apartments, un mini apartamento muy bien equipado dentro de un complejo familiar. Dos noches nos costaron $180 USD por dos personas, reservado por Airbnb pero también lo encuentras en Booking.com. Buena relación calidad-precio para la ubicación.
El ambiente es tranquilo, familiar, ideal para desconectarse un par de días. Hay restaurantes dentro del complejo y algunos locales a poca distancia.



Buenaventura / Rio Hato
Esta zona está a unos 120 kilómetros al suroeste de Ciudad de Panamá, sobre la costa del Pacífico. El complejo Buenaventura Golf and Beach Resort es uno de los más conocidos de la región: playa privada, canchas de golf, restaurantes y una infraestructura que se siente a otro nivel dentro de Panamá. Yo fui por la boda de unos amigos y el lugar estuvo espectacular.
No es un destino de mochilero, pero si tienes la ocasión de pasar por ahí, vale la pena.
Dónde comer en Panamá
La gastronomía panameña es una mezcla de influencias españolas, afrodescendientes, indígenas y estadounidenses. No tiene la profundidad culinaria de Perú ni la complejidad de México, pero tiene sus propios platos que vale la pena conocer.
Las hojaldras son el desayuno por excelencia: masa frita, crocante por fuera, suave por dentro. Las comí en un pequeño restaurante cerca del hospedaje y fueron de lo mejor del viaje. Busca un lugar local para comerlas, no un hotel.
En Ciudad de Panamá, cerca del Casco Viejo y el mercado de mariscos, el Restaurante Brugal es una opción local, económica y muy rica. Sin lujos, sin turistas, con comida real. Ese tipo de lugar que solo encuentras caminando.



El mercado de mariscos también vale la visita, aunque yo lo vi más por fuera que por dentro. El ceviche panameño tiene sus diferencias con el nuestro, pero está bueno.
Cómo moverse en Panamá
Panamá tiene buen transporte urbano en la capital: metro limpio y moderno, metrobus con más de 150 rutas, y Uber o Cabify funcionando sin problemas. Para moverte dentro de Ciudad de Panamá, Uber es lo más cómodo y transparente en precios.
Para ir fuera de la ciudad (hacia las playas o el interior), la opción más común es alquilar un auto. La Panamericana conecta los principales destinos, aunque tiene tramos con baches y no conviene manejar de noche.
Si piensas alquilar un auto, yo uso DiscoverCars para comparar opciones. Y antes de salir de tu país: revisa que tu licencia de conducir esté vigente. No cometas mi error.
Si no alquilas auto, los traslados privados son una buena alternativa, especialmente para llegar a playas o al interior. Nosotros volvimos desde Playa Blanca al aeropuerto en un traslado privado compartido entre cuatro personas que costó $150 USD en total (semana santa, alta demanda). Fuera de temporada puede salir más económico.
Para traslados privados puedes revisar WelcomePickups o GetTransfer.
Dónde dormir en Panamá
La oferta de alojamiento en Ciudad de Panamá es amplia y para todos los presupuestos. Hay hostels en el Casco Viejo desde $15 USD la noche en habitación compartida, y hoteles de rango medio entre $40 y $80 USD la noche para dos personas.
Yo me quedé en el Cánova Hospedaje, cerca de la Cinta Costera y el mercado de mariscos, a unos pasos del Casco Viejo. Habitación para dos personas por alrededor de $50 USD la noche. Buena ubicación, limpio, funcional. No es la zona más moderna de la ciudad, pero es una zona con vida real, no turística.
Para buscar opciones recomiendo Booking.com como punto de partida. Si prefieres hostels, HostelWorld tiene buena oferta en la zona del Casco Viejo. En la playa optamos por un AirBnb que Jackie encontró. 10 puntos.



¿Cuánto cuesta viajar a Panamá?
Panamá es más caro que la mayoría de destinos latinoamericanos, pero menos caro que Europa. Usa dólares para todo, lo que facilita el manejo del presupuesto si vienes desde Perú. Mi gasto promedio diario, sin contar el alojamiento, fue de aproximadamente $80 USD por persona. Eso incluye comidas, transporte local, entradas y algunos extras. Si te quedas en hostel y comes más en locales, puedes bajar a $40-50 USD.
| Categoría | Costo estimado (USD) |
| Alojamiento (rango medio, por noche) | $40 – $80 |
| Hostel (habitación compartida) | $15 – $25 |
| Comida en restaurante local | $5 – $12 |
| Comida en restaurante turístico | $15 – $30 |
| Uber dentro de Ciudad de Panamá | $5 – $15 |
| Traslado al aeropuerto (Uber) | $10 – $15 |
| Entrada Canal de Panamá (Miraflores) | ~$20 |
| Gasto diario promedio sin alojamiento | $40 – $80 |
DATO: Para manejar tu dinero sin pagar comisiones de cambio, Global66 es la opción más accesible si viajas desde Latinoamérica. Transferencias internacionales y tarjeta sin las complicaciones de apertura que tienen otros servicios. Como alternativa también está Wise.
Lo que tienes que saber antes de ir
Documentos
Los peruanos no necesitamos visa para ingresar a Panamá como turistas (hasta 90 días). Sí necesitas pasaporte vigente con al menos 3 meses de validez (según la página oficial de Copa Airlines). El DNI no sirve, Panamá no es parte de los acuerdos de libre tránsito de la Comunidad Andina.
Además del pasaporte, las autoridades pueden pedirte: boleto de regreso o de salida, y solvencia económica de al menos $500 USD (en efectivo, tarjeta o estado de cuenta). Lleva esos documentos a mano.
DATO: En inmigración pueden ser estrictos. Yo fui retenido dos horas por tener un homónimo panameño. No entres en pánico, sé paciente y ten todos tus documentos en orden.
Seguro de viaje
No es un requisito de entrada, pero es una de las cosas que nunca deberías saltarte. Un accidente, una enfermedad, un celular malogrado… cualquier imprevisto en el exterior puede salir muy caro sin cobertura.
El seguro que uso y recomiendo es HeyMondo. Puedes usar el código LARUTADELOSO para obtener un descuento. Como alternativa también está EKTA.
Conectividad
El WiFi en hoteles y restaurantes funciona bien en la ciudad. Si quieres datos móviles propios sin pagar roaming, una eSIM es la solución más práctica. Airalo tiene planes para Panamá y funciona en minutos desde tu celular.
Licencia de conducir
Si piensas alquilar un auto, verifica que tu licencia esté vigente antes de salir. Sin broma. A mí me costó el auto del viaje entero. La licencia vencida no tiene solución una vez que estás en el aeropuerto de destino.
Clima
Panamá tiene clima tropical todo el año: calor, humedad y lluvia que aparece sin avisar, especialmente entre abril y diciembre. Lleva ropa ligera, protector solar y algo impermeable para el celular. En serio, algo impermeable para el celular.
Mi veredicto sobre Panamá
Panamá no es el destino perfecto. Tiene zonas con pobreza visible, los precios son más altos que lo que muchos esperan, y la lluvia puede arruinarte el día (y el celular) si no estás preparado.
Pero también tiene algo genuino. La gente es de las más amables que he encontrado en todos mis viajes. El Casco Viejo tiene una energía propia. Las playas del Pacífico son tranquilas y accesibles. Y viajar a Panamá es más sencillo de lo que parece: vuelos directos desde Lima, sin visa, con dólares.
¿Lo recomiendo? Sí. Especialmente si buscas un destino de 4-5 días que mezcle ciudad, historia y playa sin complicaciones de logística. Y si vas a ir, que la licencia esté vigente.
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